ROGATIVA CDSMrd MMXXVI
Apóstol Santiago, tú fuiste el primero en beber del cáliz del Señor y eres el gran protector de los peregrinos; haznos fuertes en la fe y alegres en la esperanza, guíanos en nuestro andar cotidiano por este mundo terrenal, especialmente hoy, en este camino de fe, en el que venimos a entregarte nuestra oración por la paz del mundo entero, encomendándote muy especialmente a nuestra querida Venezuela; guíanos con tu sabiduría para nunca apartarnos del sendero de los valores y las virtudes cristianas.
Esta peregrinación la ofrezco por mi país, por mis hermanos, por mis amigos y mi familia, por los que sufren, padecen y se sienten olvidados, pero sobre todo por los que no te conocen y nunca han conocido el amor de Dios y su amorosa Madre la Virgen María. Intercede por ellos y por todos nosotros ante ellos, para que seamos cada vez mejores cristianos, solidarios unidos y fervorosos ante los ataques y distracciones mundanas que nos alejan de la fraternidad, que imitemos tu carácter y tu fortaleza ante el peligro y las situaciones difíciles ahora y siempre Amén.

